By Isaac Avila
Fotos: Venus Fotografia

Para Yareni Ramírez Salado, conocida con el alias de Yarzarxx, descubrir esta disciplina del Yoga, fue de forma accidental, literalmente, su energía, espíritu aventurero y extremo al lastimarse en una maniobra con la patineta y tener la bendición de conocer a un maestro yogui, le transformó la vida al guiarla a este apasionante mundo
¿Qué es yoga?
La palabra yoga viene de la raíz sanscrita “Yuj” que significa, sujetar, reunir, concentrar, también significa unión y comunión. Yoga es la unión de nuestra voluntad y la voluntad universal; significa disciplinar el intelecto, la mente, las emociones y la voluntad.
El Yoga es uno de los seis sistemas ortodoxos de la filosofía india. Fue recopilado, coordinado y sistematizado por Patanjali. Según el pensamiento indio, todo se haya penetrado por el espíritu universal y el humano también es parte. El sistema de yoga es llamado así porque enseña los medios por los cuales el ser humano puede entrar en comunión con este espíritu infinito.
No es una religión, no es un deporte, tampoco un simple ejercicio, yoga es el proceso de unión del cuerpo, la mente y el espíritu. Es una ciencia, una disciplina, un arte. El arte de conocerse así mismo, de conocer el universo.
¿Para qué hacer yoga?
No todas las personas tienen una visión espiritual de la vida, pero casi todas se encuentran abrumadas con la pesadez que genera el día a día. Tanta desarmonía física, mental y emocional provoca muchas enfermedades. La principal razón por la que la práctica de algunos de los estadios del sistema de yoga se está popularizando tanto hoy en día es la salud. Ocho de cada diez personas que llegan a la clase es por este motivo, porque están muy estresados, ya se enfermaron de aquí o de allá. O porque de plano el doctor los mando a tomar una clase de yoga. Pero esto es apenas el primer paso. Los ocho estadios de yoga son los siguientes:
1. Yama. Actitud hacía el entorno
2. Niyama. Actitud hacía sí mismo
3. Asana. Postura
4. Pranayama. Ejercicios de respiración
5. Pratyahara. Dominación de los sentidos
6. Dharana. Concentración
7. Dhyana. Meditación
8. Samadhi. Iluminación. Estado de súper-conciencia producido por una profunda meditación en la que el ser humano individual, se une al espíritu universal.

En una clase solo se alcanza a enseñar asana, pranayama y un poco de meditación, pero con esto basta para despertar en la mayoría de las personas un poco de conciencia y generarle un estado de paz y armonía hacía sí mismo y hacía todo lo que le rodea.
Asana procura firmeza, salud, y ligereza de miembros. Una postura firme y agradable produce equilibrio mental y evita la inconstancia de la mente. Las asanas no son simples ejercicios gimnásticos; son posturas. Pueden hacerse sin nada ya que los mismos miembros del cuerpo proporcionan los pesos y contrapesos necesarios. Se han ido desarrollando durante siglos con el objeto de ejercitar cada músculo, cada nervio y cada glándula del cuerpo. Mas su importancia real es la manera en que entrenan y disciplinan la mente. Aseguran un físico sano; fuerte y elástico, y mantienen el cuerpo libre de enfermedades. Entre otras cosas la práctica de asanas, pranayama y meditación contribuye a:
- Oxigenar el cerebro
- Fortalecer el corazón
- Mejorar la postura
- Disminuir el estrés
- Sanar física y emocionalmente
- Desarrollar la concentración
- Desarrollar la paciencia
- Aumentar el libido
- Fortalecer y flexibilizar todo el cuerpo
- Desarrollas agilidad, equilibrio, resistencia y una gran vitalidad.
¿Cuánto tiempo tienes enseñando o practicando yoga?
Hace cinco años que practico yoga. Comencé por un accidente en el sk8 board, en el que disloque mi brazo derecho. En la universidad conocí al maestro yogui Rene Peregrina, uno de los precursores de yoga en Acapulco y él me dijo que con yoga podría sanar mi brazo. No solo sane mi brazo si no muchas cosas más. Me sentí muy bien, desde la primera vez. Me gusto tanto que decidí estudiar todo lo que pude sobre yoga, esto me llevó a enseñar a otras personas esta maravillosa ciencia, disciplina y arte del yoga. Y gracias a dios este ha sido mi trabajo y mi pasión desde hace un año.
¿Cuánto tiempo comprende una clase de yoga por lo regular?
Entre una y dos horas.
¿Qué precio tiene aprender yoga aproximadamente?
En estos tiempos en que se ha popularizado tanto la práctica, se puede decir que hay para todas las carteras. Desde clases grupales que pueden costar desde $30.oo pesos por clase, hasta clases y terapias particulares de hasta $500.oo pesos. También hay quién comienza de manera autodidacta con la información que hay en internet pero siempre es recomendable acudir con un profesional por lo menos una vez.

¿Cuánto tiempo tienes practicando surf?
El mismo tiempo que llevo practicando yoga, pues no volví a patinar hasta hace poco, por el trauma que quedo del accidente, pero gracias a eso comencé a surfear hace cinco años. El yoga y el surf sanaron mi cuerpo y mi espíritu. El miedo y el trauma sufridos pasaron de ser un obstáculo, a ser una motivación para conocer cosas nuevas.
Yoga y surf, ¿Cómo te puede ayudar saber yoga en la práctica del surf?
La práctica de Yoga y el surf tienen mucho en común. De eso me he dado cuenta al practicar y enamorarme de las dos a la par. Más que deportes son estilos de vida que te permiten entrar en un estado absoluto de paz y armonía, tanto interna como externamente. Te dejan entrar en contacto contigo mismo y con la naturaleza el medio que te rodea. Descubres el universo que radica dentro y fuera de ti. La sensación que tiene un surfer al salir del agua es muy parecida a la sensación que tiene un yogui luego de terminar una sesión. Es algo que te libera, te fortalece y sana física, mental y si lo permites espiritualmente también. Además de que son dos disciplinas en las que con la actitud adecuada vas evolucionando y lo puedes sentir, y sentirlo te motiva a seguir evolucionando. Siempre es posible estirarte un poquito más, lograr una postura más difícil, controlar más tu cuerpo, controlar más tus miedos, concentrarte más, entrar más en contacto. Igual que cuando dominas una ola de tantos pies, sabes que estás listo para tirarte una más grande, hacer una maniobra más difícil. Tu cuerpo y tu mente se van preparando para algo más, siempre quieres ir por más. Nunca dejas de mejorar y de aprender cosas nuevas. Tanto el yoga como el surf son esa clase de cosas en la vida que no te puedes tomar a la ligera. Quién se adentra en estos mundos sabe que no se trata de un dulce que hoy se te antoja y mañana ya no. Al igual que si después de la primera revolcada regresas a la siguiente vez, del mismo modo si llegas a tú segunda clase sabrás que esto es para ti. El yoga y el surf son para toda la vida. Quizá nunca lo vallas a saber o a dominar completamente, pero sabes muy bien que el camino que emprendes al intentarlo te hace más fuerte, y hasta mejor ser humano. Te sorprendes cada día de ver todo lo que eres capaz de hacer.
Practicar yoga complementa tu surf, y practicar surf complementa tu yoga. Los ejercicios (asanas) y las respiraciones (pranayama) de yoga te dan fuerza, agilidad, equilibrio, energía y control de tu cuerpo y de tus emociones. Por ejemplo hay una asana que te ayuda a liberar los miedos. Se llama Ustrasana “el camello”. Yo tenía mucho miedo a las olas de más de dos metros, tarde casi un año sin llegar al fondo por miedo a ser revolcada por una de esas grandes. Pero practicando esta asana, y estando en el mar un día sin pensarlo ese miedo quedo superado. Se desbloqueo esa energía negativa. Definitivamente no surfearía ahora como lo hago si no hubieraaprendido la disciplina de yoga.

Por otro lado, mientras uno surfea, se enfrenta a situaciones que ponen a prueba su auto-control y auto-conocimiento en todo momento. Desde enfrentarte a toda clase de creaturas marinas, hasta ser revolcado por un set de varias olas seguidas. Algo a lo que denomino “meditación intensa”. Estar dentro del fondo del océano, sentir tan de cerca la energía y la potencia del mar y fluir con él, correr una grande, o agarrar un tubo, son sensaciones que te dejan por un instante en estado de “samadi” (iluminación), el fin último del yoga.
Podría decirse que todos los surfers son de cierto modo yoguis, sin saberlo, pero no todos los yoguis son surfers. Yo les recomiendo a todos los surfers que prueben aprender un poco de yoga, bien para mejorar su surf o al menos para evitar lesiones, es muy importante calentar o estirar un poco los músculos antes de entrar al agua, de lo contrario esta uno expuesto a calambres, torceduras y demás cuestiones que generan mucho dolor y que podrían evitarse. Muchos surfistas profesionales lo saben y por eso llevan una práctica de yoga continua.
Yoga en tu vida diaria, ¿Cómo te ayuda?
El surf y el yoga cambiaron mi vida. Con yoga aprendes a conocerte, a saber más de ti mismo. Esto te da más control de lo que piensas, dices y haces. Aprendes a apreciar más la vida, a cuidar más tu cuerpo, a comer mejor, a valorar más todo. Genera conciencia. Una conciencia que se queda contigo mucho tiempo después de la clase. Al igual que cuando surfeas y pescas un buen tubo por la mañana, esa sensación te acompaña todo el día y cuando cierras los ojos te acuerdas de lo increíble que te sentiste; igual practicar asanas y pranayama te acompaña todo el día. Siempre te acuerdas en todo momento de que tienes que estar bien sentado o bien parado, y respirando adecuadamente para sentirte bien. Y en el momento en que algo “malo” sucede a tu alrededor, te recuerdas que tú tienes el control. Que el universo está contigo, vive dentro de ti. Cuando estás bien contigo mismo, todo alrededor está bien y no hace falta nada. :D Amén.









by Isaac Avila
Todo este invierno la ola ha estado muy buena en Acapulco, bueno en el área de mar abierto, donde se practica el surf, desde el muelle en playa el revolcadero hasta más allá de la Barra Vieja, pero donde se reúne la mayoría de surfers es sin lugar a dudas playa Bonfil, que está bombeando increíbles olas.
Olas de clase mundial, rampas que invitan a practicar toda clase de maniobras y trucos, y desde luego consagrarse con tomar un tubo, ¿cuál prefieres, derechos, izquierdos? Hay para todos los gustos, al son que está tocando la ola de playa Bonfil, es el son que están bailando los surfers, moviéndose a los extremos, buscando el pico.
Playa repleta entre semana y más el fin de semana, gozosos con la ola y después del medio día gozando con los amigos en alguno de los diferentes restaurantes a pie de playa que ofrecen satisfacer también las necesidades apremiantes de una buena comida para reparar energías y más disfrutando de una buena cerveza para entrar en el completo relax.
La naturaleza está premiando a los surfers de Acapulco, semanas enteras de buenas olas, set de más de 6 pies, la playa nunca esta quieta, en algunos días puede bajar el oleaje pero nunca se pone plano, aun con ola chica, te puedes dar una agasajada, acá no hay localismo porque la playa es inmensa y los picos alcanzan para todos, atrévete a bailar “al son de las olas de playa Bonfil”.