
by Isaac Avila
Luis Felipe Cruz Gaona 18 de marzo de 1978 - 23 de julio de 2018
"eeeh ya me siento viejo pero no puedo alejarme del mar"
"JALATE ESA ES LA BUENA"
A veces es increíble leer las noticias, y saber que un familiar, un amigo, un ser querido ha partido “del mundo de los vivos” de esta dimensión, pero así es la vida dicen, Luis Felipe Cruz nació en Lázaro Cárdenas, Michoacán, trabajaba actualmente como Asesor Docente en Tele bachillerato Michoacán.
Un apasionado y amante del mar y del surfing, dirigente, gestor e impulsor del surfing en su Estado y Tesorero de la Federación Mexicana de Surfing, apoyando y poniendo su grano de arena para el desarrollo del surfing en todos los ámbitos.
Nació precisamente en el año en que se organizó el primer torneo nacional, (bueno donde por primera vez participaron más estados) el Torneo Nacional Petacalco 1978, en la frontera de Guerrero y Michoacán, muy cerca de su natal Lázaro Cárdenas.
Esto está lleno de simbolismo sin lugar a duda, la ola de Petacalco resurgió hace unos años, con su magnificencia, increíble y poderosa como en sus inicios, con tubos grandiosos, precisamente un grupo de surfers michoacanos decidió ir a surfear sus olas increíbles en el marco de la llegada de un buen swell, desafortunadamente nadie imaginaba la tragedia que sucedería.
Todo normal como siempre, Luis esbozó su tradicional sonrisa al ver esas olas, desafortunadamente al poco tiempo el mar lo envolvería, lo abrazaría, lo haría ser parte del mismo océano, con su potente fuerza, hasta hacerlo desaparecer en sus profundas y extrañas aguas.
Alfonso Aguilar: “Es algo triste para nosotros los surfos y bodyboard Michoacanos, siempre nos apoyaste a la selección de Michoacán, es algo que nadie lo quiere tomar por el cargo que se lleva y mucho trabajo, nunca pensé que esto hubiera pasado, las olas eran muy fuertes y no tuvieron piedad de ti, fuiste un hombre muy valiente y siempre te gustó la adrenalina de las olas. D.E.P Luis.
Alan Favela Ramírez: “Aun no se asimila este momento, ayer cuando te vi entrar al mar, pensar que ya no te vería salir de vuelta, siento una gran impotencia de vernos a todos con la intención de ayudarte haciendo todo lo posible, arriesgando la vida misma y a la vez lograr nada, muchas cosas en la mente de todos los que estuvimos ayer a tu alrededor, no sabemos realmente cual fue la razón, estuviste tranquilo todo el tiempo, pero la tragedia ocurrió lamentablemente. Siempre recordaré esa sonrisa que pusiste en tu rostro al ver las olas antes de entrar al agua, hasta pronto amigo, algún día nos volveremos a ver con toda la banda y vete tranquilo, aquí estaremos para recordarte siempre y apoyando a tus seres queridos, entrando al mar contigo en nuestro pensamiento. Descansa en paz amigo Luis, algún día nos veremos en la ola eterna.
A nombre de toda la comunidad surfer, de Planeta Surf y del mío propio, enviamos nuestras condolencias y pronta resignación a familiares y amigos. Buen viaje Luis








by Isaac Avila
Fotos: aaronchango
Acapulco, Guerrero, México.- La otra marejada que nos llegó este fin de semana se puso buena, playas con mucha corriente, unas imposible de entrar, en otras sí podías entrar pero la cantidad de masa de agua se hacía peligrosa, otras con no tanta corriente y buenos recorridos, como siempre en este tipo de oleaje nos fuimos a Revolcadero.
La muela de punta Coyote estaba picada, tiraba su clásico oleaje, “la derecha de revol” como a eso de las diez de la mañana los “pros” ya se habían salido, pero estaban los locales que no se habían ido hacia la derecha pegado al cerro sino que se quedaron casi en frente donde desemboca la laguna negra de Puerto Márquez, en un pico que tiraba más a la izquierda.
La ola estaba más huecuda, encuevaba y daba una salida para realizar una maniobra aérea, que aprovechaban los locales bugos en su mayoría, como siempre que acontece el mar de fondo o “swell” son pocos los que se atreven a correr olas, pero claro como lo hemos dicho, cada quien sabe su capacidad y su gusto por el oleaje.
La sesión fue larga con mucho esfuerzo y tenacidad, una gran condición física para desafiar la fuerza de la ola, nadar y volver a posicionarte, esperando la ola y el momento ideal para cabalgarla hacia el lado correcto, el preciso momento de remar, logrando la satisfacción de la maniobra terminada.






